lunes, 14 de julio de 2014

Minerales de Sangre en tus manos

Vuelve a ser noticia el tema de los "Minerales de Sangre" en RDC,
con la reciente campaña de la ONG Alboan “Lo Que Tu Móvil Esconde”, un video donde se explica el conflicto que se esconde en los productos electrónicos que usamos a diario. 

Ya he escrito al menos tres artículos al respecto, pero me alegra cuando una ONG se toma el tiempo de también hablar del tema y darle la importancia que se merece (sin duda tienen la capacidad de llegar a más personas), pues lo que mucha gente no sabe es que la atroz violencia que vive Congo (el conflicto armado más sangriento desde la II Guerra Mundial) es proporcional a la demanda de minerales de los ricos yacimientos en las regiones del Este del país, esclavitus sexual, trabajo forzado...

El Congo tiene aproximadamente el 80% de las reservas a nivel mundial de coltan, además de estaño, oro, y wolframio (o tungsteno) minerales INDISPENSABLES para las nuevas tecnologías, así que es muy probable que nuestros teléfonos móviles tengan materiales que financian el conflicto armado del Congo.
Por ejemplo, el tantalio (o tántalo) es un derivado del coltan clave en la electrónica moderna, es el que hace posible fabricar gadgets cada vez más pequeños, también escencial para impsulsar una serie de aplicaciones militares como los drones y en tecnologías aeroespaciales gracias a condensadores de tantalio que hacen funcionar aplicaciones a altas temperaturas, una verdadera maravilla para la tecnología.

La venta y contrabando de la riqueza natural de este país ha proporcionado la financiación de grupos armados y el aumento de desplazados, además de la explotación laboral de los refugiados, la captación de menores para convertirlos en soldados, los grupos ilegales que cobran impuestos a los mineros o amenazan con matarlos si no pagan y el exorbitante índice de agresiones sexuales a mujeres y niños que trabajan en este lugar.

Las campañas para el uso de "Minerales No Conflictivos" está dirigida a las empresas de la electrónica, para que utilicen materiales de un mercado legal y transparente y aunque el problema es difícil de controlar, la organización para la Cooperación Económica y el Desarrollo (OCDE) trabaja para combatirlo y proteger a las víctimas, mientras que el Gobierno de la Republica Democrática del Congo ha entregado una lista en la que las empresas pueden identificar las minas que no son controladas y amenazadas por estos grupos criminales. (aunque yo desconfió taaanto del gobierno concgoleño) Pero en fin, la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC) ha actuado al respecto, presentando una fecha límite para que 1.200 compañías reporten si sus microchips utilizan algún metal proveniente de las minas controladas por los grupos armados.

La respuesta de las empresas que pueden estar involucradas han sido diversas, por ejemplo Intel entrego a la SEC un informe independiente sobre sus fuentes de estaño, tungsteno, tántalo y oro, conocidos como los metales 3TG, mienstras que Vodafone, Ford y Google culparon a sus subcontratistas por no haberles informado sobre el origen de sus metales 3TG y otras empresas ni siquiera han mostrado interés en verificar sus cadenas de suministro ya que esto representaría un gran costo para ellas. Inclusive argumentan que tener que declarar el origen de los minerales (de conflicto o no) es una violación a su libertad de expresión.

El objetivo de Alboan para detener esta tragedia es ejercer presión a las autoridades europeas para que legislen un ley que dificulte a las 400 empresas europeas del sector beneficiarse a costa del sufrimiento de pueblos como el Congo y concienciar a la sociedad para que colabore mediante la difusión de la campaña, firmas o financiación.

Aquí les dejo el link del video completo de la campaña “Lo Que Tu Móvil Esconde”, vale la pena verlo completo para entender con claridad el conflicto de los minerales de sangre, que probablemente tenemos en nuestras manos en este momento:



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lunes, 7 de julio de 2014

Nueva masacre: ONU y Ejercito no hicieron nada para atender llamado de auxilio

El pasado mes de junio ocurrió una nueva matanza al este de Congo, en la localidad de Mutarule (en el valle del río Ruzizi, cerca de la frontera con Burundi), donde un grupo armado irrumpió de madrugada en una iglesia protestante donde dormía un grupo de personas que habían participado en una asamblea general de fieles. Se confirmó que treinta civiles de la etnia Bafulero, en su mayoría mujeres y niños fueron asesinados.
Según algunos sobrevivientes y fuentes locales, los autores de la matanza pertenecían a la comunidad de los Barundi y el ataque estuvo relacionado a disputas de ganado.

El este de la República Democrática del Congo alberga una gran cantidad de grupos armados y milicias, los cuales compiten por el control de los enormes recursos de la región. Varios de los grupos rebeldes que están sembrando la intranquilidad en la zona surgen o surgieron en otros países vecinos, como Burundi, Uganda y Ruanda.

Pero la peor parte de esta noticia no es esa, sino saber que pudo evitarse! El pasado jueves se dio a conocer un comunicado de la organización estadounidense Human Rights Watch, que acusa al ejército congoleño y a los cascos azules de la ONU de pasividad ante esta matanza étnica perpetrada en junio, pese a que habían recibido llamados de ayuda desesperados desde el inicio del ataque y que se encontraban en un radio que les permitía intervenir.
La investigación de HRW confirmó que un alto militar congoleño había sido directamente advertido e informado sobre el ataque, al igual que los miembros de la ONU que eran conscientes de lo que sucedia (con base a 9km), pero no hicieron nada para atender el llamado de auxilio y de hecho, no visitaron la zona hasta dos días después.

Después que se hizo conocer la tragedia, el jefe de la Misión de estabilización de Naciones Unidas en la RDC, Martin Kobler, ofreció disculpas y lamento la pasividad de MONUSCO.
Kobler, asegura que en circunstancias parecidas, los cascos azules ya tienen la consigna de actuar sin esperar a recibir la orden para salvar la vida de los ciudadanos. 

Noticia completa de Human Rights Watch: http://bit.ly/1s1hbhu