jueves, 1 de agosto de 2013

Violaciones en Congo

El día que escogí el nombre de mi blog, no me detuve a analizar si llamarlo “Mujeres del Congo” o abarcar más con “Violaciones en Congo”, como lo hago ahora, desde que me dí cuenta que existe un porcentaje significativo de población masculina violada, algo que definitvamente no consideré en un principio. 

Ya sabemos que los agresores no tienen piedad, culpa, pudor, conciencia y al parecer ni sentimientos, porque como ya saben mis lectores asiduos y los que no les cuento, las violaciones en la guerra de Congo son más fuertes que lo que se puedan imaginar. No se limitan a la penetración, ni se trata del desahogo de un soldado. Los violadores introducen en los cuerpos de sus víctimas elementos cortantes y tóxicos, cuchillos, machetes, armas, botellas de plástico calientes, palos, tierra, con la intención de destruir sus órganos, además de su identidad. Como si fuera poco muchos de los agresores prefieren atacar delante del esposo, hijos y familia de la víctima, para que además de las consecuencias físicas, también generar el repudio posterior por la sociedad, mientras los agresores gozan de impunidad. Después de pasar por estos trágicos episodios, las victimas que sobreviven deben buscar atención médica, pero la mayoría vive en zonas rurales y debido a las condiciones físicas, muchas mueren en el camino o a la llegada por complicaciones.
Este último párrafo es básicamente un resumen para poner en contexto a los que no habían leído antes el blog.

Pero ¿Por qué? es la pregunta que siempre nos hacemos, pues porque los congoleños (principalmente las mujeres) son utilizados como un arma de guerra y su cuerpo un campo de batalla, con el objetivo de ahuyentar a la gente de los pueblos y así tener el control de las tierras. 

Pero empecé este articulo mencionando las violaciones también en hombres y este es uno de los casos. Se trata de una reciente víctima masculina, director de una organización en defensa de la población gay congoleña. El activista de “Rainbow Sunrise Mapambazuko”, Joseph Saidi recibió la llamada de una supuesta víctima pidiendo su ayuda desde la ciudad de Bukavu. Saidi fue al lugar pero no encontró a nadie y se hospedo en un hotel. En la madrugada dos policías entraron a su cuarto y con acusaciones absurdas lo encerraron en una celda durante cuatro días en los que fue insultado, pateado por policías, le negaron alimentos y finalmente violado con palos de madera por sus compañeros de celda, mientras que los agentes de policía observaban permitiendo tal hecho. 
Saidi huyo de la República Democrática del Congo y ahora vive escondido en un lugar secreto, considerando la posibilidad de solicitar asilo en un país menos hostil para las personas LGBT. 

Agradezco el significativo número de lectores que leen este blog y los links que comparten de mis artículos, y quiero aprovechar para aclarar que al escribir, hablar y difundir estas noticias el objetivo principal no es compadecer al Congo despertando instintos caritativos (aunque es inevitable), sino que se trata de remover las conciencias de los que sí pueden hacer algo para acabar con la violencia y por eso agradezco enormemente cada artículo que han compartido y cada una de las personas que se toma el tiempo de leer aunque sea un artículo. Gracias por ayudarnos a correr la voz!

Leer también:
"22% de los hombres han sido victimas agresiones sexuales en Congo" http://bit.ly/1mSbqlz
"SIN LÍMITE: Violencia sexual contra mujeres y hombres" http://bit.ly/1qEc7i1
"También existen casos de hombres violados en Congo" http://bit.ly/1nFjg2E